Edificio “Multiusos” para servicios municipales en Sedaví, Valencia

Edificio “Multiusos” para servicios municipales en Sedaví, Valencia

Edificio multiusos para servicios municipales en Sedaví, Valencia

Ganador primer premio concurso

Promotor: Ayuntamiento de Sedaví
Ubicación: Plaça Jaume I El conqueridor, nº5, 46910 Sedaví, Valencia (España)
Área:  1.980,53 m²

Equipo:
Carlos Sánchez Hernández (Arquitecto)
Salvador Lara Ortega (Arquitecto)
Néstor Marco Montañana (Arquitecto)
Pablo Maestre Carballa (Arquitecto)
Enrique Marín González (Arquitecto técnico)
Juan Antonio Gratacós Olmedo (Instalaciones)

Programa

Consciente de la necesidad de ampliar los espacios destinados a los empleados públicos como consecuencia de una ampliación de la plantilla para atender el aumento de necesidades en diferentes ámbitos del municipio, el Ayuntamiento de Sedaví considera necesario la construcción de un EDIFICIO MULTIUSOS que pueda albergar servicios municipales que hoy se realizan en distintos edificios tales como Servicios Sociales, Policía Local, Juzgado de Paz, etc., expresando además la voluntad de que el nuevo edificio permita albergar en un futuro otros servicios municipales que en la actualidad están ocupando locales en régimen de alquiler, como puedan ser los destinados a Asociaciones, Amas de Casa, Tercera Edad, etc.

Edificio multiusos para servicios municipales en Sedaví, Valencia

Con este objetivo, plantea las necesidades prioritarias a implantar en esta fase inicial de este edificio, que supondrá la continuación de la ejecución del programado Complejo Sociocultural de Sedaví.

Distribución y usos

Se plantea una distribución en planta baja de los servicios de pública concurrencia y con mayor afluencia prevista de usuarios, Juzgado de Paz y Servicios Sociales, disponiendo el resto de planta para la parte pública y de recepción de la Policía Local. El resto de usos se programarían en plantas altas, quedando aún libre de uso las tres últimas plantas programadas. Esta distribución en paralelo de las zonas de pública concurrencia permite a su vez el uso compartido de espacios comunes, con el consiguiente ahorro económico y espacial que permite desarrollar el programa en menos superficie.

Dentro de cada bloque correspondiente a cada servicio se realza una distribución de espacios en función de los requerimientos. Esta se “independiza” de la composición de huecos de fachada y se prevé mediante elementos ligeros o prefabricados según el caso, en vistas a posibles redistribuciones futuras en coherencia al carácter multiusos del edificio.

Cementerio General de Valencia, Secciones 7 Derecha y 4 Izquierda

Cementerio General de Valencia, Secciones 7 Derecha y 4 Izquierda

Figuración 1 | Mejora Paisajística y Puesta en Valor de las Secciones 7ª Derecha y 4ª Izquierda del Cementerio General de Valencia

Arquitecto Director: Salvador Lara Ortega

Promotor: Ayuntamiento de Valencia
Ubicación: Santo Domingo de Guzmán nº 27, 46017 Valencia
Año proyecto: 2016
Área:  7.674,45 m²

Colaboradores:
Néstor Marco Montañana (arquitecto)
Carla Garzó Cerdá (arquitecto)
Carla Herranz Calero (arquitecto)

Emplazamiento

Tras la prohibición de situar en el casco urbano los cementerios de las respectivas parroquias a finales del s. XVIII por Carlos III como medida contra la anterior práctica antihigiénica e insalubre, el arquitecto municipal Cristóbal Sales en colaboración con el también arquitecto y académico Manuel Blasco, proyecta en la Partida del Tell un cementerio municipal de unos 3.200 m² y forma rectangular, iniciándose su construcción el 1805.

En poco menos de medio siglo el cementerio original queda totalmente ocupado, iniciándose una serie de ampliaciones con la incorporación de espacios anejos, que se suceden en el tiempo incorporándose a finales del s. XIX el Patio de las Columnas, la sala de espera y el Patio de las Palmeras ya en los inicios del siglo pasado.

En 1901, tras la ampliación según proyecto de Rafael Alfaro, arquitecto municipal, se anexionan las secciones 5ª y 7ª derecha por el lado norte, 8ª por el oeste, y 6ª y 7ª izquierda por el sur, conformando un nuevo recinto de más de 60.000 m², y llegando al ámbito del Cementerio Civil, independiente del General desde su origen en 1892 hasta que pasa a formar parte del mismo en la sección 4ª.

Desde ese momento, el cementerio ha continuado con su expansión anexando espacios contiguos hasta alcanzar su configuración actual.

Emplazamiento | Mejora Paisajística y Puesta en Valor de las Secciones 7ª Derecha y 4ª Izquierda del Cementerio General de Valencia

Sección 7ª Derecha

Esta ampliación se estructura en un patio central de contorno trapezoidal que alberga los nichos a los que se accede desde camino perimetral, quedando subdividida en su interior mediante dos caminos en cruz formando cuatro praderas.

Estos dos caminos centrales se conciben a modo de paseo arbolado formando en su intersección una pequeña rotonda o replaza donde se ubica un monolito con el escudo heráldico del Ayuntamiento de Valencia.

Los cuartos resultantes se tratan a modo de pradera y contienen es su linde con las calles interiores algunas lápidas de soterramiento que quedan separadas de éstas por una antigua acequia perimetral que hoy alberga el arbolado.

La Concejalía de Cementerios del Ayuntamiento de Valencia, en su publicación de 2009 sobre la visita al Cementerio General de Valencia “Museo del Silencio”, describía así esta particular Sección:

“En sucesivas épocas se abrieron fosas comunes para enterrar a difuntos, según las circunstancias de la muerte y el momento vivido […], sobre todo la guerra civil (1936-39) provocaron este tipo de enterramientos. Actualmente tan sólo se conservan intactos los cuatro cuadros que componen la reivindicada fosa común en la sección 7ª derecha.”

Sección 4ª Izquierda, Cementerio Civil

El antiguo Cementerio Civil fue inaugurado en agosto de 1892 por la aprobación de ley de libre pensamiento. Era independiente del Cementerio General de Valencia. Allí se inhumaron todo tipo de librepensadores, laicos y extranjeros. También se encuentran tumbas hebreas.

Después de la guerra civil este cementerio formó parte de una sección más del “General”, comunicándolo con otras secciones y abriéndose tres puertas más de acceso.

En la citada publicación “Museo del Silencio”, se describía así esta particular Sección:

“Conserva un aire recoleto. Tiene una extensión de 1.222 m². Antiguamente, se accedía al llamado Cementerio Civil a través de la puerta de entrada que ahora no se utiliza. Así, era independiente aunque en la actualidad ha quedado integrado como una sección más del cementerio. En su vestíbulo, hoy sin uso, se halla la siguiente inscripción: “El Ayuntamiento en su sesión del 7 de octubre de 1889 acordó la construcción de este cementerio. Se colocó la primera piedra el 24 de septiembre de 1891. Y se incautó definitivamente el 19 de agosto de 1892.”

En general, se aprecian en este lugar varias sepulturas de fallecidos extranjeros y algunas tumbas de hebreos con la característica estrella de David esculpida sobre las lápidas. Otro detalle curioso es la presencia de una veintena de gatos que reciben al visitante como dueños absolutos del lugar, acogidos al plan de esterilización felina son alimentados con pienso según Acuerdo Convenio entre el Ayuntamiento y la Sociedad Protectora de Animales.

Una de las primeras imágenes que se nos presenta es la extraordinaria lápida de estilo Art Decó en el nicho del periodista Félix Azzati, costeada por suscripción popular.

Frente al túmulo dedicado al poeta y escritor Carmelo Navarro Llombart (Constantí Llombart, 1848-1893), el nicho que acoge los restos del novelista Vicente Blasco lbáñez (1867-1928), universalmente conocido por sus novelas sociales y hondamente descriptivas. La lápida es sencilla, de mármol negro, tan sólo su nombre y una leyenda íntima como testamento de su amor a Valencia. Sus restos fueron repatriados en 1933. Curiosamente, tiene dedicado un panteón a su memoria y a la de sus familiares en la sección contigua, con su busto casi cubierto por las palmeras laterales.

Destaca la tumba de la familia Cañizares, con un hermoso friso con figuras en bajorrelieve, obra juvenil del escultor Silvestre de Edeta. En la tumba de A. Calleja, erigida por “sus amigos”, se halla enterrada Amparo Meliá, esposa de Pablo Iglesias. Al fondo se halla el mausoleo dedicado a Alfredo Calderón. Autor: Francisco Paredes. Maestro de obras: Rafael Moreno. Calderón fue pedagogo y uno de los fundadores de la Institución Libre de Enseñanza. La magnífica figura corpórea desnuda, hecha sobre piedra caliza, representa el momento de dejar grabada la fecha de 1907, junto al relieve con el busto del difunto o la hiedra simbólica.”

Descripción

El lema de la propuesta presentada al concurso de ideas que la Concejalía de Cementerios convocó con el fin de adjudicar el proyecto, “23.661”, aludía al número de personas dispuestas en fosas comunes del Cementerio General que han sido identificadas, todas ellas pertenecientes al periodo comprendido desde el día 1 de abril de 1939 hasta el 31 de diciembre de 1945.
En el Cementerio General yacen fosas destruidas que fueron tapadas con otro tipo de construcciones funerarias como nichos o panteones. Sin señalización de ningún tipo, se construyeron en su momento con un esquema “tipo industrial” en el que aparece una numeración, adosada al perímetro, formada por números y letras conformando una malla reticular.

Coordenada fosas | Mejora Paisajística y Puesta en Valor de las Secciones 7ª Derecha y 4ª Izquierda del Cementerio General de Valencia

De esta manera, el objetivo principal de la propuesta es la puesta en valor y mejora paisajística de las secciones 7ª y 4ª de cementerio, de manera que se habilite un espacio digno, de paz, recuerdo y ofrenda para los familiares.

Puesta en valor: Recuperación de la memoria

La idea fundamental, como se ha comentado anteriormente, es habilitar un espacio de paz y recuerdo, que ofrezca la posibilidad a los familiares de realizar la ofrenda digna. Sin perder de vista, al mismo tiempo, los condicionantes históricos que definieron su fallecimiento. Se pretende recuperar la huella y la memoria de aquellas personas.

Para ello, se crea una pieza tipo, constituida por un marco pétreo de 8 m x 4 m, que se coloca siguiendo una cuadrícula simbólica con aparente desorden en las praderas. La idea es crear un espacio donde los familiares tengan la posibilidad de recordar a sus seres queridos de una manera cercana. Para ello, los 23.661 nombres identificados podrán quedar impresos en la pieza perimetral que agrupa los distintos marcos en cada uno de los cuadros, distribuidos por orden cronológico.

Con todo ello, se reproduce una huella aleatoria que simboliza la incertidumbre vivida en torno a la deslocalización de las víctimas y a la falta de un espacio digno habilitado para el recuerdo y la ofrenda.

Figuración 2 | Mejora Paisajística y Puesta en Valor de las Secciones 7ª Derecha y 4ª Izquierda del Cementerio General de Valencia

Soluciones adoptadas

La iconografía del proyecto se materializa mediante 2 materiales, piedra y acero, sobre un telón de fondo ajardinado. Ambos constituyen la imagen simbólica del conjunto.

La piedra se constituye como el material principal. Es elegido por su atemporalidad, su condición duradera y bajo mantenimiento. Aparece en el elemento tipo marco en forma de piedra artificial (puesta en valor de la pradera), así como en monolito y pavimentos (hormigón).

Por otro lado, el acero se emplea en menor medida y aparece en detalles e inscripciones, como el monolito, rotulaciones, paneles explicativos y señalizaciones verticales del espacio central.

Figuración 3 | Mejora Paisajística y Puesta en Valor de las Secciones 7ª Derecha y 4ª Izquierda del Cementerio General de Valencia

Centro Olivense de Oliva, Valencia

Centro Olivense de Oliva, Valencia

Infografía estado reformado | Rehabilitación del Centro Olivense, Casa de la Cultura de Oliva

Arquitecto Director: Salvador Lara Ortega

Promotor: Ayuntamiento de Oliva
Ubicación: c/ Virgen del Pilar nº 2 y c/ Moreras nº 1, 46780 Oliva (Valencia)
Constructor: UTE Torrescámara SL / Estudio y Métodos de Restauración SL
Año construcción: en ejecución
Área:  1.236,18 m²

Colaboradores:
Néstor Marco Montañana (arquitecto)
Jose Octavio Ordinyana (arquitecto)
Enrique Marín González (arquitecto técnico)
Consulting de Ingeniería ICA (instalaciones)
DYP Ingeniería (estructura)

Objetivo

Se trata de rehabilitar dos contenedores que han tenido usos diversos para dedicarlos a la nueva Casa de la Cultura de esta población.

El primero es un antiguo palacio barroco en regular estado de conservación donde se encontraba el “Casino”. Aquí se albergarán las dependencias administrativas y de reunión.

El segundo edificio es un peculiar contenedor construido en los años 50, denominado “Centro Olivense” y que se había dedicado a celebraciones y salón de baile. Su función será la de salón de actos y salas para albergar actividades ciudadanas.

La complejidad del proyecto reside en armonizar estos dos edificos, aparentemente contradictorios y que se dan la espalda, para situarlos en un único discurso compositivo, suponiendo una actuación en el patrimonio histórico de Oliva abordada desde un lenguaje declaradamente contemporáneo.

Proyecto

El proyecto parte y pretende la máxima conservación formal y arquitectónica del conjunto que sin embargo debe actualizarse a las modernas exigencias legales de seguridad, estabilidad, evacuación y protección contra incendios, al tiempo que a las de funcionalidad respecto de las instalaciones y el confort.

En particular hay que solventar una necesidad de solidaridad social insoslayable que consiste en permitir la accesibilidad para personas con movilidad reducida a todas las dependencias de la edificación y otra de seguridad de evacuación, no menos importante al tratarse de un local de pública concurrencia. Estas dos cuestiones suponen una remodelación total de los accesos a la planta alta de la edificación moderna, en la que una única salida es insostenible, además de la necesaria incorporación de un ascensor habilitado que desembarque en todos los niveles del conjunto.

Este asunto tiene tal calado que obliga a la remodelación y ampliación total de los accesos. La estrategia del proyecto consiste pues en aprovechar las necesidades modernas para resolver los problemas antiguos, con una clara intención de unir las sinergias arquitectónicas que se deducen de la lectura del conjunto edificado. Por eso aprovecharemos para crear los accesos que deben ser ex novo debido a la normativa actual que desestima las soluciones existentes, justo en el lugar que se conectan los dos edificios. No podía ser otro, si queremos acceder a ambos a la vez, que además disponen de niveles para los forjados cambiantes y nunca coincidentes.

Por otro lado esta disposición central de los accesos, nos permite diseñar ahora el lugar de encuentro entre las dos edificaciones existentes y resolverlo desde el máximo respecto hacia sus respectivas arquitecturas, justo de manera distinta a como se hizo en el pasado.

La construcción del moderno edificio ignoró al histórico, tanto que la entrega entre ambas edificaciones está resuelta de manera absolutamente absurda, ignorándola. Tanto es así que la planta baja se apodera del ámbito de los muros históricos para construir la moderna escalera compensada, mientras que la parte alta se adosa a desnivel para dejarse abandonada y la cambra se separa para colocar una escalera de 60 cm de anchura, únicamente utilizable para acceder a su mantenimiento.

Estas soluciones no nos dan lugar a pensar más que la edificación moderna ignoró a la antigua, adosándose sin acuerdo, ni orden, ni funcionalidad a la histórica. Y además este encuentro se realiza de manera tan ruda que nos hace pensar que no proviene de la misma mano que la que proyectó el edificio colindante, que sin poder calificarse como una gran obra, sí tiene sin embargo maneras de un artífice que disponía de una cierta sensibilidad hacia la composición. Sus fachadas, a pesar de los medios precarios, presentan orden, alineaciones y combinación de materiales que sugieren un trabajo algo más pensado que el habitual de la época.

En mi opinión, nunca pensaron en ser utilizadas conjuntamente, como un único conjunto funcional. Incluso, y por las soluciones adoptadas, es muy posible que se pensara en prolongar la moderna a base de demoler la antigua y alcanzar así la Calle Virgen del Pilar. De hecho la alineación de la fachada de la Sala viene marcada por el trazado de la unión recta de los dos puntos extremos de las calles laterales. Además la zona de encuentro y el acceso a la Sala ocupa ya lo que debió ser una calle, o un patio, impidiendo la vista de la tercera de las fachadas del palacio barroco, en una ignominia urbana, tan habitual por otro lado en los procesos urbanos de densificación de los centros históricos. Hoy desde la cubierta plana de instalaciones que dejó la edificación moderna, todavía se puede apreciar la configuración de los huecos preexistentes, la cornisa original de la actual medianera y lo que es más importante el tratamiento superficial almohadillado con pintura del revoco original del palacio, que además emula el existente en el vecino campanario de la iglesia. Esta cuestión daría pie a un castizo, para repetir “no hay mal que por bien no venga”.

Esta zona de encuentro entre edificaciones que además soporta los accesos debe ser remodelada desde su replanteamiento. Anular los errores cometidos en este pequeño espacio de contacto y construir unos nuevos que dialoguen con las dos preexistencias. Y lo debe hacer desde una posición absolutamente desprejuiciada, resolviendo el entronque con arquitectura contemporánea que se plantea como la única con capacidad de unir dos construcciones de lenguaje, aspecto y configuración tan diferentes y contradictorias.

A ello apuesta el proyecto, construyendo un nuevo espacio de encuentro entre ambas arquitecturas que devuelva la dignidad a la histórica, revalorizando el palacio y que corrija los errores que nunca debió cometer la moderna. Tenemos para ello un espacio, no mayor de 40 m² en planta que configura el trapecio de encuentro entre las diferentes alineaciones. El espacio separa la Sala del Palacio, y eso es lo que debe hacer, separarlos visualmente para que se puedan apreciar sus peculiaridades y unirlos funcionalmente para que sean accesible al unísono.

Con la sustitución del volumen de encuentro trapezoidal entre las edificaciones conseguiremos:

  • Accesibilidad habilitada a todas las dependencias del conjunto
  • Facilitar los accesos con escaleras rectas y un ascensor de diversas paradas
  • Capacidad real para la evacuación del conjunto y especialmente de la sala
  • Rematar funcionalmente y solventar las goteras en la medianera

Y otras dos cuestiones no menos importantes:

  • Rematar adecuadamente la fachada a la calle Moreres que hoy presenta un quiebro inadecuado en la entrega, liberando el capitel y la basa esquineros del edificio histórico.
  • Devolver la geometría original a las dos edificaciones, posibilitando su vista.

De esta manera observaremos las tres fachadas del palacio, que reconstruirá la tercera en sus huecos y exportará al conjunto del edificio su pretérito almohadillado. Así cambiará su aspecto exterior devolviéndole autenticidad. Y también veremos la edificación moderna como un gran cubo que contiene la sala y gira hacia dentro en la antigua alineación de la calle que nunca debió desaparecer y que ahora pretendemos recuperar visualmente con la construcción de este prisma trapezoidal de cristal, lo más transparente que podamos y que contenga las escaleras más ligeras posible en una arquitectura que me atrevería a calificar de mínima. Por lo menos, menos no se me ocurre construir.