Ampliación Colegio “El Pilar”, Valencia

Colegio El Pilar, Valencia

Arquitecto Director: Salvador Lara Ortega

Promotor: Compañía de María (Marianistas)
Ubicación: Av. de Blasco Ibáñez nº 35, 46021 Valencia
Constructor: Constructora San José
Año construcción: 2008
Área:  6.355,43 m²

Colaboradores:
Néstor Marco Montañana (arquitecto)
María José Albert (arquitecto)
Jorge Cortés (arquitecto)
Enrique Marín González (arquitecto técnico)
Mediterraneo Ingenieros (instlaciones)
SEG Ingeniería (estructura)

Introducción

El Colegio de Nª Sra. Del Pilar se trasladó en 1955 desde el centro de la ciudad hasta una zona de huerta.
Cincuenta años después, la Congregación decidía ampliar el colegio con nuevas instalaciones docentes destinadas a los más pequeños además de un polideportivo para los mayores. Las clases se sitúan en prolongación de las existentes pero el polideportivo, rondando el alarde y para no mermar la zona lúdica existente, se eleva hasta la primera planta, liberando el espacio inferior para el recreo.
Los tiempos habían cambiado a la Instrucción por Enseñanza, atemperando fondos y formas. Por su lado la huerta había caído. Bloques de viviendas en ladrillo marrón se amontonan protagonistas, difuminando con sus materiales un entorno que resulta multicolor y tremendamente diverso.

Ampliación de infantil y primaria, colegio El PilarLa decisión para implantar aquí el proyecto fue sumergiéndolo entre las dos aguas. Por un lado, bebiendo de los ritmos y alturas del edificio antiguo gracias a prolongar sus materiales y molduras que, doblando sus cornisas, rematan al conjunto histórico con sus mismos tics formales, disgregándolo. Del otro lado, y separado por tres bandas de aluminio que la quieren frenar, nos llega una tormenta de tonos y colores, dispersos por el entorno que se incrustan dentro de la gran pieza cúbica del proyecto, recibiéndolos. El resultado, un gran volumen que se visualiza difuso gracias a un frenético pixelado que aspira irónicamente a ser resumen y mimesis cromática de un entorno que es aceptado, sin cuestionarlo, en un ejercicio de resignada sumisión hacia la imposible belleza de nuestras ciudades.

Implantación

Originalmente, el Colegio del Pilar se componía de dos bloques lineales, terminados de construir en 1955, en forma de “L” con fachada a dos avenidas principales y remate achaflanado en el que se abre la entrada principal. En estas alas se realizaba la actividad docente del colegio.

Pocos años después se construyó en su intersección y en la parte recayente al patio de recreo, un volumen cúbico que albergaba la Iglesia y un local inferior que se destinaba a aparcamiento. En los años 80 se construye una cubierta provisional con la finalidad de albergar unas pistas deportivas. A finales del curso 1991 la dirección planea una profunda actualización de las instalaciones escolares existentes. En 1996 se sustituye el edificio cúbico del cha- flán por uno de dimensiones similares pero que alberga una ampliación de programa, incluyendo Salón de Actos y otros espacios docentes.

De este modo, nos encontramos ante un edificio que no ha sufrido grandes variaciones volumétricas desde su construcción en el año 1955, y que mantiene exteriormente semejante aspecto al que entonces presentaba, incluida la inconclusa medianera del testero de la avenida de Cataluña.
La dinámica escolar había encontrado un adecuado ajuste entre las demandas y las instalaciones que les prestaban cobijo. Sin embargo este equilibrio ha venido planteando dos carencias, conocidas de antiguo y que la Dirección decidió atender de manera inminente.
La primera es el déficit docente que tiene el Colegio por la inexistencia de la Educación Infantil.
La segunda carencia viene motivada por la presión que la práctica deportiva realiza sobre el patio escolar y por la mejora y especialización de sus instalaciones.

Vista aérea del colegio El Pilar de Valencia

Educación infantil

La zona destinada a Educación Infantil cuenta con acceso independiente desde la Av. Cataluña que le permite tener un funcionamiento propio e independiente del resto del colegio.

Dispone en planta baja de seis aulas infantiles con baño integrado en las mismas destinadas a albergar las tres unidades de los dos primeros cursos. En planta baja se sitúan asimismo una sala de profesores, una sala de usos múltiples, aseos y almacenes, además dirección y conserjería. En este nivel también se crean dos patios de uso exclusivo para Educación Infantil.

Aula de educación infatil, Colegio El Plar, ValenciaLa construcción en planta primera se destina a integrarse con el uso deportivo. En ella se disponen los vestuarios a nivel con las pistas deportivas del pabellón cubierto.
En la parte norte se repite el esquema de tres aulas y patio exterior exclusivo.
La planta segunda estará destinada fundamentalmente a recibir a los espectadores del pabellón deportivo, el acceso a las gradas y una zona de descanso para los intermedios de los partidos. Aquí se sitúan los aseos públicos, una zona de esparcimiento y un aula multiusos para impartir explicaciones teóricas relacionadas con el uso del polideportivo.
En la parte correspondiente a Educación Infantil, la cubierta recayenten sobre el edificio será transi table y convenientemente acondicionada para el esparcimiento de los niños.

Pabellón polideportivo

La demanda deportiva hacia el pabellón propio había sido abordada por la Dirección de diversas maneras. Desde colaborar con los equipos facilitándoles el acceso a instalaciones externas, hasta estudiar la posibilidad de convertir la cubierta deportiva existente en un polideportivo.

La primera opción no satisfacía a deportistas y la otra significaba una merma importante de la superficie del patio de recreo.
Había pues que combinar la construcción de un pabellón escolar adecuado a la práctica polideportiva de pista pequeña (40 x 20m.) con la mínima merma de las condiciones existentes del patio de recreo. Y además creando espacios para situar las aulas de Educación Infantil.

La solución aportada por el proyecto consistía en edificar un polideportivo sobre el patio del colegio, cubriéndolo y manteniendo su utilización como tal espacio lúdico nivelándolo con las actuales plantas del colegio para facilitar su integración y funcionalidad.

Pabellón polideportivo, Colegio El Plar, Valencia

En el espacio deportivo se superponen dos niveles de pistas que se adaptan a las alturas determinadas por el colegio existente. Las pistas inferiores se entienden como conti- nuación cubierta del patio escolar, resolviendo el tránsito entre ambos espacios de manera orgánica y blanda. Así los lados donde se sitúan las gradas exteriores no están cerrados, mientras que las pistas superiores constituyen el pabellón deportivo propiamente dicho.

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