Restauración litúrgica de la Iglesia de Sant Francesc de Xàtiva (Valencia)

Estado previo iglesia | Restauración litúrgica de la Iglesia de Sant Francesc de Xàtiva (Valencia)

Arquitecto Director: Carlos Sánchez Hernández y Salvador Lara Ortega

Promotor: Fundació de la Comunitat Valenciana La Llum de les Imatges
Ubicación: Porta de Sant Francesc / C. Montcada, Xàtiva (Valencia)
Constructor: Restauración de fachadas Torremar SL
Año construcción: 2006

Colaboradores:
Enrique Marín González (arquitecto técnico)
Arx Archivística y Arqueología SL (arqueología)

Introducción

El encargo que recibimos de la Generalitat Valenciana, a través de la Fundación La Luz de las Imágenes se inscribía en una actuación de mayor envergadura de la que ésta podría considerarse la primera fase. La Seu, iglesia colegiata de Santa María, iba a albergar la parte principal de la exposición de La Luz de las Imágenes “Lux Mundi”. Durante este periodo de obras y exposición posterior no se podrían celebrar actos religiosos en la Seu, por lo que se optó por trasladarlos a la iglesia de Sant Francesc.

Con este objetivo realizaríamos el proyecto de Restauración Litúrgica de la Iglesia de Sant Francesc con miras a la reinstauración de la celebración católica. Se trata, por lo tanto, de una intervención interior, que permita la realización de los actos litúrgicos durante el periodo de afección por la exposición, así como mejorar, que no resolver, el estado de conservación de estos espacios para el futuro. No fue, pues, una actuación de restauración arquitectónica, sino la realización de las necesarias actuaciones que permitieran la funcionalidad litúrgica, aunque algunas veces (otras no) conllevaran acciones estructurales que siempre se buscaron que fueran contenidas y dentro de la dignidad que exigía el caso. Por supuesto sin escatimar ningún medio que completara la elementalidad conceptual de los retoques.

Capilla y nave restaurada | Restauración litúrgica de la Iglesia de Sant Francesc de Xàtiva (Valencia)

Memoria histórica

Con la conquista cristiana, se atribuyeron en 1248 a los dominicos unos terrenos extramuros para la construcción de su convento. En 1362 el Consell de la Ciudad ordenaría su demolición, con el fin de que no pudiera ser utilizado como bastión de ataque ante la inminente invasión de las tropas de Pedro el Cruel.

Entre 1366 y 1377 se levantó el convento y la iglesia de los franciscanos sobre un terreno concedido por los Jurados de la ciudad, en reparación de las medidas anteriores, esta vez dentro de las murallas de la ciudad en aquel momento. El convento se organizaba en torno a un claustro de dos plantas. La inferior accedía al refectorio por el oeste, a la sala capitular al norte, y la iglesia al sur.

Hay documentadas importantes intervenciones durante el siglo XV que afectaron a la posición del acceso transversal a los arcos diafragmáticos y durante este siglo se redecoró el interior con un programa iconográfico del gótico denominado flamígero.

Durante el siglo XVI los frailes evolucionaron hacia la Observancia, relegando la función claustral, motivo por el que edificarían el Coro Alto, en una importante operación estructural que conllevó la construcción de arco formero de traza escarzana y gran luz que apoyara el viguería del coro. Importantes cambios en la Orden se produjeron en el principio de este siglo, hasta el punto de que los franciscanos llegaron a abandonar el convento y la ciudad, entregando las propiedades al Consell en 1527.

En 1714, y después de la Batalla de Almansa y el saqueo de la ciudad, el rey Felipe V entregaría de nuevo el convento a los frailes.

En 1748 el importante terremoto que asoló Montesa afectaría Xàtiva, y especialmente a sus monumentos. Del estado en el que quedó el Convento de Sant Francesc, tenemos noticia a través de un informe municipal que lo describe en un estado calamitoso próximo a la ruina que lo hacía inhabitable.

El conjunto se vio afectado por el incendio de la ciudad en el último tercio del siglo XVIII, por lo que se realizaron reformas. Así, la iglesia fue revestida según los gustos del momento con pilastras y bóvedas de cañón con lunetas, según un proyecto de 1776 que pretendía transformar la iglesia al Orden Corintio, con pilastras, frisos, cornisas y bóveda de cañón de rosca de ladrillo. Poco después y en 1786, se abriría la puerta de los pies, obra trazada por fray Vicente Cuenca, activo también por esa época en la Colegiata.

Sección longitudinal estado previo | Restauración litúrgica de la Iglesia de Sant Francesc de Xátiva (Valencia)

Posteriormente se desamortizaría en 1835, pasando a ser del Ministerio de Guerra que lo adecuó para cuartel de caballería. Tras unos años de abandono fue subastado y derribado en su totalidad a excepción de la iglesia, por ser propiedad del arzobispado, que se utilizaría litúrgicamente desde finales del siglo XIX hasta el inicio de la Guerra Civil de 1936. Después sería arrendada para ser utilizada como almacén y como cine. En sus contrafuertes se adecuaron estancias habitables para las viviendas de los propietarios del cine y sus familiares, así como el bar.

En la década de 1970 y en el solar resultante del convento, se construyeron dos edificios de viviendas de gran altura y sin excavaciones arqueológicas previas, lo que dificulta el conocimiento de las estructuras conventuales.

En estos mismos años y como las capillas de la cabecera de la iglesia amenazaban desplome, a instancia de la iglesia y para evitar accidentes se iniciaron las labores de derribo. Al iniciarse estos trabajos, en el otoño de 1970, se aprecia que dentro de la fábrica aparecen vestigios góticos de importancia. Este asunto llegaría a las manos de Rogelio Jardón que propondría detener el derribo y sugerir la restauración ante la Dirección General de Bellas Artes que accedería en 1973 al canje de las cantidades económicas desde el derribo a la consolidación.

Sin embargo, este cambio de actitud no sería completo ya que se denegaría la segunda solicitud que consistía en declarar el edificio Monumento Nacional con el fin de poder obtener más fondos para la total restauración. El edificio acabaría siendo declarado “Monumento Histórico-Artístico de carácter nacional” el 8 de mayo de 1981.

Con este espíritu se redactaría en 1982, por parte de los arquitectos Juan de Otegui y Francisco Noguera, un proyecto de consolidación consistente en tres operaciones básicas:

  • Consolidación de los contrafuertes y arcos diafragmáticos
  • Cubierta
  • El pavimento

Se pretendía de manera práctica y resolutiva detener un proceso de degradación sin impedir el reconocimiento visual de sus actuaciones ni acciones futuras de restauración.

La Consellería de Infraestructuras y Transporte realizó la última actuación sobre la iglesia en 2006, interviniendo en revestimientos, morteros, puertas, pinturas y sobre todo en las tracerías góticas de los ventanales de la fachada de la iglesia, según proyecto del arquitecto Francisco Noguera.

Descripción formal y estado previo

Como hemos dicho, únicamente se conserva la iglesia en su configuración gótica, ya que el resto del convento y el revestimiento barroco de la iglesia, del que solamente se observan sus trazas, fueron derribados en 1976.

Planta iglesia estado previo | Restauración litúrgica de la Iglesia de Sant Francesc de Xátiva (Valencia)

Se trata de un templo de dimensiones aproximadas 40x20m e importante altura del tipo conocido como de Nave Salón. Presenta planta ligeramente trapezoidal, de una sola nave con siete capillas laterales entre contrafuertes. Está dividida en siete tramos por seis esbeltos arcos diafragma sobre los que se desarrolla una techumbre de madera. Las capillas que se conservan iniciales están cubiertas con bóveda de crucería, y en las que recae a calle se abren ventanas con tracería.

A los pies, y resultado posiblemente de una ampliación tardo-gótica, se construyó posteriormente un coro alto por medio de la voltea de un gran arco escarzano de luz única y realizado en dovelas sillería sobre la que se apoyaría el entramado de madera del pavimento. Sus empujes hicieron desplazarse los contrafuertes de apoyo y descender las dovelas, separándose y amenazando un desplome inminente. La escalera de acceso situada en la capilla sur de los pies, presenta una traza y desarrollo de maneras delicadas y con una intención barroca destacable.

Sección transversal coro estado previo | Restauración litúrgica de la Iglesia de Sant Francesc de Xátiva (Valencia)

El primitivo acceso se encuentra todavía en la segunda capilla por el lado de la epístola. Se trata de una portada con arquivoltas abocinadas de arco apuntado. En 1786 la iglesia fue reformada por fray Vicente Cuenca, quién realizó la puerta adintelada situada a los pies con una hornacina superior que desapareció posteriormente. El lado del evangelio recaía al convento, por lo que su estado ha sido muy transformado.

Los contrafuertes están realizados en sillería de piedra caliza, así como el muro de cerramiento en el que se sitúa la portada sur. El resto de cerramientos de la iglesia son muros de tapial o ladrillo.

El presbiterio debió desaparecer con algún derribo histórico sin documentar y ahora está realizado simplemente con una plataforma recrecida sobre el pavimento.

El sistema de cubrición general de las capillas laterales es de bóvedas de crucería, con nervios de sillería y plementería de ladrillo, con puntuales cubiertas con bóveda de cañón o viéndose directamente la cubierta y su estructura. La nave central tiene cubierta a dos aguas sobre estructura de madera, que apoya en los arcos diafragma, realizados en sillería.

La idea de la intervención

A la vista del estado con el que nos llegó la iglesia de Sant Francesc, podríamos decir que su aspecto se asemejaba más a una ruina que a un edificio. Una ruina de la que acababan de ser restauradas sus fachadas y por ello ofrecía una imagen contraria a lo habitual que estamos acostumbrados.

De su mera observación aparecía el resultado de iglesia sobre iglesia, revestimientos sobre antiguas estructuras, adecuaciones funcionales, aperturas de huecos, cegado de otros. Actuaciones que se fueron superponiendo unas sobre otras, ocultándose cuidadosamente, pero que debido a la gracia o desgracias de las ruinas, ahora se nos presentan de manera simultánea como en un libro de historia.

Todo esto configura un panorama tan diverso e impactante en sus discursos como imposible de decodificar plenamente, considerando ésta como condición previa a la intervención arquitectónica contemporánea.

Por ello, esta lectura, de una imposible repristinación, la debíamos acompañar de proyectar una actuación para la restauración litúrgica. Mantener inalterado el carácter de ruina como el legado más valioso y particular de Sant Francesc y sobre él, situar algunos destacados elementos, los menores posibles, pero suficientes como para marcar los hitos que la liturgia reclama.

El presbiterio

Detalle presbiterio | Restauración litúrgica de la Iglesia de Sant Francesc de Xátiva (Valencia)

Recomponer un presbiterio, donde siempre debió estar, pero con elementos modernos, abstractos que libremente dispuestos sobre una base impostada, situaran la celebración. De esta manera, ara, ambón y sede definen una composición asimétrica pero equilibrada que destaca en el altar. Elementos sobre un fondo, resultado del enfoscado de un hastial de factura moderna, que estaba demasiado vacío para ser remate de ese presbiterio. Allí es donde decidimos recoger, catalogar y situar flotando sobre un estuco moderno, las principales piezas de cantería que se hallaban dispersas por el edificio a modo de un “Retablo Arqueológico” que no fuera un elemento importado, sino la exposición de sus retazos de historia más valiosos. Un lugar, el principal de la iglesia, en donde el templo se enorgullece de su pasado, aunque fuera demostrándolo a modo de relicario de sus propias ruinas.

Sobre el muro cabecero se abrió un hueco de paso para comunicar la iglesia con la sacristía, ubicada en el edificio colindante (sede de Cáritas). Esta puerta quedó camuflada en el revestimiento de panel baquelizado.

El arco central existente se completó con moldura de yeso. En el espacio por él delimitado que se revistió con estuco, se colocaron las piezas recuperadas a modo de retablo arqueológico.

El pavimento de la nave

Detalle pavimentos interiores | Restauración litúrgica de la Iglesia de Sant Francesc de Xátiva (Valencia)

Por el contrario y desde el lado opuesto, los feligreses se situarían en el resto de la nave principal que pensamos pavimentar con un hormigón a base de resinas sobre la solera moderna preexistente que formara una lamina neutra, brillante y continua sin referencia alguna al despiece, como si se tratara de un gran e imposible tapiz que flotara sobre las capillas laterales, elevándose sobre ellas que se quedaban sin tratar, simplemente excavadas y abiertas a la vista desde la renovada nave de público, de las que las separara un banco corrido de madera que utilizábamos para llevar todas las instalaciones.

Pero esta opción de poética entre tiempos históricos y resultados arquitectónicos, no fue comprendida por las autoridades religiosas. Más que un contraste estético vieron en las capillas un pozo de enterramientos, exigiéndose su modificación durante la ejecución de la obra. Finalmente las capillas se pavimentaron en madera de Jatoba, sin modificar el banco corrido que las separa de la nave central, generando una solución heterodoxa que sólo es comprendida como el resultado de las tensiones entre diferentes sensibilidades, que se manifiestan en cesiones menores para salvar la poética general del proyecto, que en nuestra opinión todavía puede descubrirse por el atento observador.

La ausencia de iluminación de la nave principal se resolvería con la gran cantidad de luz que le llegaba por reflexión de unas capillas laterales, sin restaurar y mostrando la herida de sus ruinas, que eran iluminadas desde abajo para aumentar su teatralidad, por los proyectores situados ocultos en el espacio inferior del banco perimetral de la nave.

Los nuevos pavimentos se diferenciaron según la zona:

  • Nave de la iglesia: se realizó una nueva losa sobre la existente, de hormigón de 15 cm de espesor con acabado fratasado con helicóptero, sobre la que posteriormente se aplicó un tratamiento superficial epoxídico y continuo, compuesto por harina de cuarzo y sílice, óxidos y cloruros de magnesio, y colorantes (mármol continuo). Este tratamiento, de poco espesor y peso, ofrece alta resistencia mecánica y a la abrasión, una superficie lisa y sin juntas con brillo natural y aspecto pétreo.
    La nueva solera de la nave de la iglesia supuso un desnivel de 15 cm con respecto a la cota original, que se mantiene en el exterior del edificio. El paso de un nivel a otro se realizó en las dos portadas de la iglesia. En el acceso lateral mediante la construcción de una rampa de pendiente del 10% y de ancho igual al de la puerta de la capilla en la que se encuentra. En el caso del acceso principal. Todo el pavimento de la zona de acceso (bajo el coro) tiene la inclinación necesaria para salvar el desnivel, lo que supone una pendiente del 4%.
  • Acceso principal (nártex bajo coro): realizado con pavimento de mármol emperador que salva la diferencia de nivel respecto a los pies de la iglesia.
  • Coro: Pavimento de madera sobre rastreles. En la escalera de acceso al coro, se completaron los peldaños que faltan en el arranque, y se colocó sobre los peldaños existentes, una tabla de la misma madera para facilitar la pisada.
  • Presbiterio: esta zona se elevó 50 cm con respecto al nuevo pavimento de la nave. Esta elevación, de tabiquillos y tablero de bardos, se revestiría totalmente con madera.
  • Capillas laterales: Previo informe arqueológico, se excavó el fondo de las capillas hasta el arranque de la cimentación de los contrafuertes. Finalmente se pavimentaron con madera, sobre estructura portante de cabirones de madera aunque en el proyecto inicial estaba prevista su exposición como excavación arqueológica en contraste iconográfico y funcional con el centro de la nave pavimentado en terso hormigón epoxídeo.

La vidriera estructural

Detalle vidriera estructural | Restauración litúrgica de la Iglesia de Sant Francesc de Xátiva (Valencia)

Después de esto, el paso entre el exterior luminoso y ruidoso del centro de la ciudad y una iglesia tranquila y sólo iluminada por reflexión de sus capillas laterales se debía de resolver convenientemente. Era necesario un filtro que resolviera el tránsito que pensamos aliar con el refuerzo que necesitaba el coro alto también en ruinas. Quizá la más espectacular e inestable de todas. Así dispusimos un elemento moderno que fuera a la vez, nártex de cortavientos, vidriera y refuerzo estructural. Un plano paralelo al arco del coro y bajo él que lo apuntalara, filtrara la luz del exterior que atravesaba la portada de los pies y que silenciara el bullicio del mercado que se desarrolla en sus inmediaciones.

Acceso vidriera estructural | Restauración litúrgica de la Iglesia de Sant Francesc de Xátiva (Valencia)

Diseñamos una pantalla también de carácter abstracto y asimétrico, deudor de algún gesto de modernidad que después sabíamos no se iba a reconocer desde el fuerte escorzo con el cual se ve este moderno elemento al entrar en la iglesia. Allí actúa de nártex, distribuidor a la escalera del coro y quiosco de venta de publicaciones, sin que estas prosaicas y por otro lado inevitables actividades parroquiales molesten a la liturgia.

Allí se rotula el nombre de la iglesia y sobre la estructura policroma y de tres dimensiones se disponen cubos coloreados, uno de los cuales se desliza sobre unas guías para permitir las celebraciones que exigen acceso longitudinal a la vía sacra.

La estructura metálica de refuerzo del coro funcionaba como cortavientos de entrada a la iglesia formando una vidriera con perfiles laminados y acristalamiento stadip 5+5, directamente ajunquilliados contra los perfiles HEB de la estructura.

La vidriera no es plana. Tiene dos “burbujas” realizadas en vidrio estructural (sin perfilería) y con butiral intermedio de color, e iluminación interior.

Esta vidriera integra las puertas de paso a la nave de la glesia:

  • Laterales: puertas de una hoja abatible de 90cm de ancho.
  • Central: dentro de un mismo elemento, que se separa 120 cm del plano del cortavientos, se combinan dos soluciones, adaptable a las necesidades del evento que se celebre. De forma permanente funcionarán dos puertas de una hoja abatible de 90 cm a las que se accede de forma transversal. Ocasionalmente una gran puerta corredera de 240 cm abrirá el paso principal. La puerta corredera se desliza hacia el lado izquierdo, bajo una marquesina que cubre toda su luz, y sobre la que se colocó un letrero realizado en chapa con el nombre de la iglesia.

Actuaciones materiales realizadas

La adecuación de estos espacios y la posibilidad de su realización, pasaba por acometer una serie de actuaciones previas de saneamiento y conservación del edificio. Como hemos explicado anteriormente, se trataba fundamentalmente de dotar al edificio de unos materiales de acabado de alta calidad, que ayudaran a entender el espacio interior como una unidad funcional de justificación litúrgica sin modificar la configuración y aspecto general del conjunto. Es decir, mantener el carácter de ruina, resaltando desde ella, la celebración litúrgica. Así, la intervención se puede resumir en los siguientes puntos:

  • Consolidación de la ruina
  • Adiciones mínimas de carácter abstracto, centradas en el pavimento, el presbiterio y la vidriera
  • Renovación de instalaciones ocultas, que discurrirán a través de una zanja perimetral

Y para ello, realizamos detalladamente las siguientes operaciones:

Contrafuertes y arcos diafragma

Realizados en sillería, la actuación sobre estos elementos comprendió:

  • Limpieza superficial de la piedra
  • Reposición de sillares allí donde se hayan abierto huecos impropios, y repaso de juntas con mortero de cal
  • Reparación de las grietas previa evaluación de las mismas y su evolución en el tiempo mediante testigos:
    – Relleno de mortero de cal en los casos en que los testigos indiquen estabilidad
    – Cosido con grapas de fibra de vidrio en las grietas no estabilizadas
    – Aplicación a brocha de pátina protectora mediante lechada de cal muy diluida

Coro

En el caso del arco del coro, realizado en sillería y con graves problemas estructurales debidos a la gran luz que cubre y al peso que soporta, se propuso descargar este arco para estabilizarlo, colocando una estructura metálica en su trasdós, que a la vez asuma el papel de cortavientos de entrada a la iglesia. Esta nueva estructura recogía la carga del forjado del coro liberando el arco de este esfuerzo.

Una vez realizada esta actuación se repararon las grietas laterales y centrales del arco, con cosido de grapas de fibra de vidrio y relleno con lechada de cal.

El refuerzo estructural del coro con la estructura metálica se completaría con el atado del forjado de vigas de madera, que actua como arriostramiento en el plano transversal de esta estructura metálica. Este atado consistía en un zuncho de hormigón con conectores atando las vigas de madera en el punto de apoyo de la estructura metálica.

Además, en el extremo del voladizo, se colocó una viga atando las cabezas de las vigas, sobre la que apoyara el elemento de barandilla. Esta barandilla estará formada por un armazón de madera revestido por las dos caras por panel baquelizado.

Muros sobre arcos laterales

Estos muros se encontraban muy deteriorados y con huecos abiertos aleatoriamente. Las acciones a realizar sobre ellos se centraron en la consolidación para evitar desprendimientos, y el revestimiento por a cara vista desde la nave con tablero contrachapado de madera.

Bóvedas

En los casos de rotura de la plementería en las bóvedas de crucería, se repararon con ladrillo, y se revistió la cara inferior con mortero de cal previa limpieza de la superficie, con cuidado de no afectar a la policromía.

En las capillas donde las bóvedas originales habían desaparecido se dispuso un techo plano de madera con oscuro perimetral, con el fin de ocultar la obra de reciente factura que no había sido construida para quedar vista en las anteriores consolidaciones.

Muros perimetrales

Los muros de cerramiento entre contrafuertes son de tapial. A lo largo de la historia del edificio han sufrido la apertura de huecos, que posteriormente han sido cegados utilizando el propio material de derribo de elementos de la iglesia.

Este material de derribo (dovelas, piezas de jambas…) se recuperó para su estudio arqueológico. Los huecos resultantes se volvieron a cerrar con ladrillo que se revistió con enfoscado bruñido.

Las acciones a realizar sobre el muro de tapial tuvieron como objetivo evitar desprendimientos del material, pero manteniendo su textura y respetando todos los elementos que se encuentren en estos muros (cornisas, arranque de bóvedas, etc.). Para ello se aplicó una lechada de cal muy diluida, que afinaba y uniformizaba el aspecto del plano que después íbamos a iluminar.